Uno puede controlar muchas cosas en su vida.
Que estudiar, donde vivir, si realizar alguna actividad o no.
Puede elegir a sus amigos, elegir algún que otro vicio.
Llegado un momento límite, puede hasta elegir su muerte.
Pero jamás, y estoy no sigue ninguna lógica, jamás una persona elegirá, controlará o determinará
por pensamiento propio, de quien debe enamorarse.
Que estudiar, donde vivir, si realizar alguna actividad o no.
Puede elegir a sus amigos, elegir algún que otro vicio.
Llegado un momento límite, puede hasta elegir su muerte.
Pero jamás, y estoy no sigue ninguna lógica, jamás una persona elegirá, controlará o determinará
por pensamiento propio, de quien debe enamorarse.
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